Mostrando las entradas para la consulta Cultura ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Cultura ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de octubre de 2017

La moda PC


La paila marina es el plato predilecto del comité central del Partido Comunista de Chile. Lo sé de buena fuente. Le sigue el caldillo de congrio por razones obvias, hay una famosa receta lírica nerudiana que lo corrobora. El regional del litoral de los poetas tiene la información precisa al respecto. A propósito de gastronomía vernácula, hoy está más que claro que los comunistas no se comen guaguas, pero hacen algo peor: producen unas guagüitas bien ricas, como diría mi contador con cierta dosis de picardía. En lo personal creo que esta inflación noticiosa del PC corresponde no sólo a la oportunidad político electoral, sino a la preeminencia de la moda vintage que inunda no sólo el diseño de objetos, sino también el diseño político.

Tengo la intención de escribir una novela sobre una célula del Partido Comunista en una ciudad que podría ser Toñito Santo y que dé cuenta de al menos tres períodos históricos, quizás a partir de un mismo apellido distribuido en tres generaciones. Uno de la época de Recabarren o del período de la ley maldita, otro del período de los ‘70 y otro contemporáneo; cada uno con las preocupaciones de época, desde la construcción de la cultura PC, con toda la influencia en la acade-mia, en la cultura popular, y en el arte chileno; la catástrofe del 73 y la opción militar, y terminando con este período en que por primera vez surgen síntomas de co-rrupción en su interior con los falsos exonerados.



Me imagino que podría tratarse de un nieto que recuerda a su padre y a su abuelo desde una mirada actual. Sería como una especie de homenaje a esos militantes anónimos que han sido tan importantes no sólo en la cultura política partidaria, sino en la cultura social chilena. Obviamente, la clave del proyecto narrativo estaría en la voluntad de hueveo, manteniendo el respeto histórico al partido. Creo que hay un libro de la historia del PC que está por salir o ya salió. Lo necesito para el proyecto.


Yo amo al PC porque corresponde a esa paternidad política no muy responsable, pero representativa de un deseo de otro orden social, no regido por la razón oligárquica chilensis, aunque igual jerarquizada, que siempre ha ejercido sobre la izquierda una influencia decisiva. El PC es algo así como un súper yo o autoridad conservadora que nos pesa. Representa el conflicto con el padre que tiene la adolescencia izquierdista, es el lugar en donde la izquierda chilena hace su crisis edí-pica.


Es bueno que todos estemos hablando del Partido Comunista. Probablemente lo mejor de este país tuvo esa militancia, desde la Violeta, pasando por Víctor, hasta el mismo Neruda y tanto chileno anónimo que se sacó la cresta trabajando para el partido y que no siempre fue reconocido. Recordemos que hay una gran cantidad de ex comunistas repartidos en toda la cultura de izquierda (y en la Concertación también, hay que asumirlo).


Imaginemos por un momento que ellos serán la garantía en el próximo gobierno, estamos en la ficción, de aquellos puntos o reivindicaciones por las que estamos luchando. No es necesario nombrarlas, la tarea está. Mucha de su actual militancia no está ni ahí con la Concertación, y es hasta probable que no voten en primera instancia por la Michelle, guardando ese voto para la eventual segunda vuelta. Lo que nos queda claro es que al PC siempre le gustó la movida electoral, siempre se sintió cómodo en la república democrática parlamentaria. De hecho, si seguimos la tesis de Garretón, el sociólogo, el PC fue el único que defendió la democracia chilena cuando todos los otros partidos la habían desahuciado. Por otro lado, también incursionó en la estrategia militar, que no deja de ser una historia novelesca que cuenta con varios episodios fascinantes.


Lo increíble es que en la pos guerra fría el PC chileno siguió siendo más o menos lo mismo, a pesar de la situación política caracterizada por el reflujo del sentido común de izquierda. Aunque hoy volvamos a ocupar la escena política con mucho mejor nivel de diseño y de credibilidad; confiemos en el papel que debiera cumplir en este nuevo escenario. Yo creo que no es malo que tranquen la pelota de ciertos deseos más radicales, porque siempre es necesario ese momento conservador en cualquier proceso revolucionario. Un amigo ex mirista que trabaja en la candidatura de Claude, me comentaba que era un gran alivio no estar trabajando con el PC, por el desprecio que su dirección exhibe hacia el resto de la izquierda.


Los que hemos formado parte de ese radio poco delimitado llamado cultura comunista y que hemos sido sus tontos útiles, y más aún, hemos sido maltratados por sus jerarquías locales, tenemos derecho a emitir juicios sobre sus decisiones políticas. Ojo, compañeros, una cosa es una buena política de alianzas, pero otra cosa muy distinta es ser cómplice de la criminalidad política que alienta y determina a la Concertación, que es muy notorio a nivel local. Sus militantes, esperamos, sabrán estar la altura de las circunstancias, fiscalizando a los socialistas, a los pepedé, a los decé y a los radicales, que se frotan las manos para continuar cometiendo delitos contra la ciudadanía y el Estado. Ojalá no sea demasiado tarde.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Las mujeres del PC



EL PARTIDO


No pocas confusiones se han producido entre el PC (computadores) y el PC (partido comunista). En una municipalidad de no sé dónde, me contaba un amigo, alguien de la jerarquía edilicia propuso traer los PC para resolver un asunto administrativo, y los que recibieron la orden fueron a buscar a los compañeros del partido de la comuna y no los computadores que era lo que correspondía. Era una época mala para el partido, corrían los aburridos ‘90 o los comienzos del 2000. Era un país idiotizado, entregado al burdo neoliberalismo, arrastrado por una Concertación entreguista. Y ese PC, con la Gladys a la cabeza persistía, un poco al margen, sobreviviendo angustiosamente, pero con mucha dignidad.


Me encanta el Partido Comunista, tengo una obsesión con esa organización política. Hay un Chile fascinante en su interior y también un Chile raro, que protocoliza una ideología eucarística o eventista. Han tenido pésimos momentos, como cuando la dictadura les asesinó varios comités centrales. Debe ser de los pocos que aún existe en el mundo, en un registro inconfundiblemente chilensis. Yo creo que el PC es una identidad local fundamental, así como lo es la oligarquía vinosa o el radicalismo gastronómico. No me interesa hablar del partido en términos histórico políticos, hay libros muy buenos que han tocado el tema, como el texto de Sergio Grez, alejado del dogma institucional. A mí me interesa la subjetividad PC, ese modelo de personalidad que caló hondo en la cultura obrera y popular, y que montó las bases de la cultura artística de nuestra modernidad estética de la segunda mitad del siglo veinte. También es un registro de la arrogancia de la clase que tenía el imperativo de la dignidad o de exhibir una soberbia que debía contrarrestar a la cultura oligarca, y también emularla, y que tomaba distancia del servilismo de los sectores populares desclasados.


Ellos son capaces de producir su propia jerarquía social, sus mitos y sus héroes, además de una retórica particular y una profética canónica. Es el único sector o sensibilidad de la izquierda que tiene proyecto de victoria para diferenciarlo de otros grupos, a los que uno estúpidamente ha pertenecido, que sólo funcionan con consignas levemente programáticas o con deseos adolescentarios de autoafirmatividad, como los anarcos o la izquierda pequeño burguesa bien pensante e ilustrada, que no quiere gobernar, porque en su fuero interno asume el statu quo, y que sólo quiere administrar un bolichito que le dé visibilidad escénica en la farándula política y que le sirva de espejo narcisista.


NIÑAS LINDAS


Hace rato que quiero escribir una novela sobre el partido. Me encanta el tema de las mujeres del partido y de los viejos que administran una memoria inquietante al respecto. Tengo la tesis de que como parte de la producción de cuadros ejemplares o militantes paradigmáticos, estaba el personaje femenino, la compañera abnegada. Mujeres como Camila Vallejo o Karol Cariola, son una producción especial de militancia, receteadas según un código de visibilidad escénico y copamiento de los frentes de masas, y su presencia clave en el parlamento. Sobre todo ahora que el PC ingresa en gloria y majestad en ese teatro de la gran política. Ojo, hay que recordar que todo esto corresponde a apuntes de trabajo, en todo esto hay mucho equívoco y nada de objetividad, para no ocupar la palabra subjetividad que la tengo pegada en el paladar.


Alguna vez leí un libro de Fernando Sáez sobre la Hormiguita, ahí hay un capítulo sobre la separación con Neruda cuando éste se involucra con la Matilde. El partido se conflictuó a nivel de comité central, incluso debió intervenir el mismísimo secretario general de la época, Galo González, si mal no recuerdo. Y hubo más de algún damnificado, porque algunos cerraron filas con Delia del Carril, entre ellos el mismísimo Tomás Lago. Un tema que me encantaría trabajar es la historia de la Raquel Weitzman, la mujer de Volodia, que podría haber sido (o fue, guardando las diferencias epocales) una especie de Camila Vallejo de esa generación de los años cuarenta-cincuenta. He escuchado que era bellísima y una gran militante (además de poeta), y sobre todo muy disciplinada, lo que queda corroborado cuando tiene la aventura amorosa con Álvaro Bunster y debe tomar distancia del partido y de su hijo.


Hay varios tipos femeninos interesantes, como la Violeta Parra, que en la época en que yo nací vivía en Concepción, contratada por la Universidad de Concepción, mi viejo trabajaba en mantención en dicha universidad. Hay un relato familiar que cuenta que la folclorista le quemó el colchón a un amante (toda una performance), que era un pintor amigo de mis viejos. Obviamente, estos datos hay que distanciarlos del mero cahuín o sotto voce de la historia política y ponerlos en remojo crítico.


La Gladys, más política, algo tuvo de Camila Vallejo, también, combinaba atractivo con capacidad política. Estas mujeres ya no son botín de guerra como en la época machista, pero no dejan de estar marcadas por las ganas que tiene el mercado de reducirlas a algo manipulable. En todo caso, a nivel personal, no puedo dejar de acordarme de esas jotosas con camisas amaranto (o concho e’ vino) que eran nuestro objeto del deseo, cual adolescentes pequeño burgueses. Yo pololeé con una de ellas, pero debo reconocer que no estuve a la altura de las circunstancias, eran mucho mejor diseñadas que uno (en esa época se decía que la gente era madura). Vaya mi homenaje a la brevedad de ese amor (im)posible.

martes, 27 de enero de 2015

Superhéroes y personajes de la cultura pop en versión obesa

El ilustrador norteamericano Alex Solis, con sede en Chicago, nos presenta la serie “Famous Chunkies”, en la que el artista representa a los superhéroes de los cómics y otros personajes de la cultura pop en un estado total de obesidad mórbida.


Es así que podemos ser testigos de un Spiderman con problemas para subir por su telaraña mientras carga una hamburguesa en sus pantaloncillos, a un Mario atascado en una tubería, a un Superman volando a ras de sueño y expeliendo malos olores y a un Yoda usando la Fuerza para hacer levitar una hamburguesa. Incluso podemos ver a Darth Vader con taco en mano y una versión de Goku que se parece más a Yayirobe.




























Sabemos que la obesidad no es un tema para hacer mofa, pero la verdad es que estas ilustraciones resultan totalmente adorables. Quizá sea una critica de Alex hacía la cultura norteamericana (sin olvidar que los mexicanos estamos en primer lugar en estos temas), cuya base está muy bien fundamentada en un país donde la norma parece ser engordar hasta morir. Como sea, las ilustraciones de este artista resultan, sin duda, muy originales.
Puedes ver otras ilustraciones del autor

jueves, 18 de diciembre de 2014

Superhéroes y dibujos animados bizarros


Superhéroes y dibujos animados de la cultura pop reimaginados son un concepto de ilustración obra de Alex Pardee al que tituló “Icans” y precisamente lo hizo como una forma de protestar por la ley SOPA.Cuando se le pregunta porque tituló a sus creaciones “Icans“, el responde: “Agradecería que no lo preguntaran, pero de todos modos te lo voy a decir. Bueno, porque si SOPA pasa o no, voy a seguir tomando cualquier personaje con licencia, o icono de la cultura pop y voy a hacer lo que quiera con él, por amor al arte y porque puedo (ICAN). Además, sólo quiero llevar a cabo un experimento en curso para ver si puedo (ICAN) tomar cualquier icono de la cultura pop y hacerlo popó reimaginandolo. Como hace hollywood la mayoría del tiempo, el experimento es super divertido
“.
Megaman.


Wolverine.


Batman.


Pedro Picapiedra.


Flash.


Pato Lucas.


Iron Man.


Garfield.


Superman.

domingo, 14 de enero de 2018

La nueva prédica de Gustavo Cordera


Fito Páez dejó de ser el flaco sufrido y se convirtió en el panzón feliz. Charly García se rehabilitó. Vicentico abandonó el encanto Cadillac -el de la potencia de una adolescencia errática y de letras políticas- para empezar a hablar de yoga, de encontrarse a sí mismo, de estar en paz con el universo y bla bla bla.


Debe ser una maldición del rock.


Del rock argentino.


Tal vez de crecer.


O de cambiar cuando los fans esperan que no cambies nunca.


Gustavo Cordera hace tiempo, 1988, estudiaba en la universidad, tenía novia, auto, un negocio, 25 años; una vida armada que se desarmaba en un viaje al Carnaval de Río cuando descubre que hay un país distinto a esa Argentina que todavía vive debajo de una sombra de dictadura reciente y, con eso, se da cuenta de algo: él, que nunca ha hecho música, tiene ahora la energía -las ganas- de hacerla.


Aparece la Bersuit y, ahí, el Gustavo que se recuerda: el que destroza a Menem cantando Señor Cobranza, el que canta canta “Si esto no es una dictadura/vení y agarrala que está dura” en “Se viene el estallido”.


Es el Gustavo de la rabia.


El que predica política apenas puede.


Pasan los años. Viene un cambio tan intenso como el de los días de Río de Janeiro pero hacia otra dirección. Ahora, se siente ahogado en la Bersuit porque el grupo se convierte en un espacio hostil en el que no tiene lugar.


Dice, Gustavo, desde su casa en Uruguay a The Clinic Online:


-Me pareció que el rock en ese momento era muy superficial. El que hacíamos nosotros y el movimiento en general. Ya era un movimiento vetusto pesado y en decadencia, con formas de música reciclada, con miedo, siempre buscando las grandes convocatorias, los grandes estadios, siempre tratando de conservar el resultado que había conseguido y yo quería experimentar algo nuevo, quería buscar algo nuevo en el arte. Quería algo distinto.


-Decías en algunas entrevistas que vino un proceso de sanación. ¿Sanación de qué?


-Fundamentalmente de mi propia mente, de mi propio pasado, de mi propia forma de ver el mundo. La ambición, el miedo, la ira, culpar a los demás por lo que a vos te pasa, victimizarse. Creo que eso forma parte de la cultura-rock que es súper adolescente también. Ya no pude más habitar ese lugar porque me parecía que estaba haciendo un careta cantando cosas que no veía, no sentía.


-¿Cultura rock argentina o universal?


-A mí me parece que forma parte de una cultura rock universal. Creo que el rock no tuvo la transformación que el mundo está teniendo. El rock perdió esa cosa de experimentar, de mostrarle a la gente novedades, esa cosa de darle una vuelta a la música latinoamericana, a la música de nuestra tierra.


-Pero en Argentina es imperdonable dejar el rock. A ti no te lo perdonan. Es como una traición.


-Sí, sí, es una traición. Pero la lealtad es otro de los conceptos que yo estoy empezando a ver. La lealtad y la traición, que es un concepto mafioso, que tiene que ver mucho con la altura de los tiempos, tiene que ver con el pensamiento facistoide, fachista. Hay mucho en Latinoamérica de eso. Cuando uno toma un rumbo distinto es un traidor y, a los traidores en la década del setenta, se los asesinaba. Cada vez que uno piensa distinto, es un traidor. Cada uno que toma un viaje nuevo, es un traidor. Fijate lo que pasa en las parejas, también. Cuando uno dice: ché, loco, me gusta otro, quiero estar con otro hombre, estoy enamorado de otra persona. Es una traición. Es una traición estar enamorado de otra persona. Es una traición transformarse.


El Gustavo transformado tiene una nueva prédica que se arma de frases hechas:


-Lo más importante es no traicionarse a uno mismo.


De felicidad:


-Hoy estoy muy feliz porque estoy haciendo música, porque sonrío sobre los escenarios, porque tengo esa fuerza de cuando uno vuelve a empezar.


Y de trascendencia:


-Tengo entusiasmo. Entusiasmo que quiere decir tener a dios en el cuerpo.


-Me imagino que, claro, no es un dios judeocristiano.


-No. Estoy en mi propia religión. Yo soy mi propia religión. Soy mi propia experiencia de vida. Creo en mí, creo en mi alma, creo en mi cuerpo, creo en vos, creo en la naturaleza, creo en el sol, creo en su poder, en la luna, en los astros, en todo.


En todo: en una entrevista en un diario argentino dijo que canta con las ranas, que le habla a las plantas. Acá, al teléfono, dice que no está en lo de las drogas duras, que ahora tiene experiencias con la ayahuasca, que hace lecturas de aura, de cartas astrales. Dice: “Hoy día los seres humanos nos hemos olvidado de nosotros mismos”. Y: “También empezás a separarte de la cabeza. Separarte del ego”. Y: “Tenés que crear un alma”. Y: “Tenés que trabajar para empezar a conocer mi voz interior para empezar a conocer mi alma”.


Andrés Calamaro, uno que ha insistido en no dejar de ser un adolescente rockero, se burla del amor de Gustavo por las plantas y los animalitos diciendo que, ahora, el ex Bersuit se la pasa abrazando árboles en Punta del Este.


Pero Gustavo, claro, no viviría en Punta del Este nunca. Vive en La Paloma, una balneario más piola. Una suerte de Con Con a lo que es Reñaca. Porque la nueva prédica de Gustavo, por supuesto, se construye desde la sencillez:


-El uruguayo no entiende la parada del súper rockstar argentino. Por suerte no la entiende. Me aceptan así. Yo estoy vestido con unos buzos, unos pantalones llenos de pintura, gordito, salgo a la calle como toda la gente. Esto se llama look paloma profundo. Toda la gente tiene esa cosa de tomar ropa vieja, ropa de no sé cuántos años que no es linda pero que está buena porque es tu ropa y no tenés la necesidad de vestirte de ninguna manera ni de mostrar nada ni de andar en tal auto.


-Pero cuando llegaste eras más argentino ¿no?


-Sí. Sí. Fue difícil entrar en esa sintonía. De hecho me robaron siete veces el primer año que estuve.


-¿Por qué?


-Y, porque consideraron que era una estrella, un millonario.


El nuevo Gustavo está lejos de la Bersuit -ahora tiene otro grupo, La Caravana Mágica, con el que viene a Chile en octubre- que volvió hace poco con el mismo nombre pero sin él.


Gustavo sale diciendo en una entrevista que eso le duele. Y el grupo, le dice de vuelta en su twitter: “Nos amuraste a sony con un contrato eterno, te llevaste 425 mil U$$ y dejaste la banda.Y ahora estás triste? ”


-¿Qué piensas de eso?


-Es tan viejo, tan pasado, que no tiene ninguna incidencia en mí. Bersuit es mi cuerpo, es mi corazón, soy el fundador de la banda, soy el que hizo el ochenta por ciento de las canciones que la gente canta: el estallido, la bolsa, la Murguita del sur, el Baile de la gambeta, la argentinidad, un pacto, etcétera, etcétera y etcétera. También fui el líder durante veinte años de esa banda y, así llegamos, a River, y fuimos una de las seis bandas que logró llenar River en la historia de Argentina. ¿Qué más podés decir? Estoy ampliamente contento por haber sido el fundador y creador, y conductor de las canciones de Bersuit. Pero ahora estoy en otro viaje.


Gustavo Cordera y la Caravana Mágica


Viernes 7 de OCTUBRE – 21:00 HORAS, INDUSTRIA CULTURAL (Cueto 1470, Stgo. Centro)


$ 8.000 Hasta el 30 de Septiembre.

$ 10.000 Desde el 1 de Octubre hasta el 6 de Octubre

$ 12.000 Día del Evento.





Entradas disponibles bajo el Sistema TICKETMASTER

FALABELLA Y CINE HOYTS, ENTRADAS SIN RECARGO, TIENDA DISCOMANIA (21 DE MAYO 583 LOCAL 894)

sábado, 20 de diciembre de 2014

Sexo en el país de nunca jamás

No se trata de inocentes historias sin sentido, sino de valiosas herramientas que ayudan a construir la personalidad. Los cuentos de hadas son piezas clave en el desarrollo infantil de la sexualidad.

class="wp-caption-text">Sexo en el país de nunca jamás
Si uno pone atención, no resulta complicado encontrar alusiones al sexo, veladas o directas, en los relatos fantásticos para niños. De hecho, las primeras versiones de Caperucita Roja
, entre ellas la de Charles Perrault (1697), incluyen una escena en la que el lobo invita a Caperucita a meterse con él en la cama de la abuela; ella se desnuda poco a poco preguntándole qué hacer con cada prenda que se quita (“Arrójala al fuego porque ya no la necesitarás”, contesta el canino seductor) y, luego de este streaptease, acepta la invitación. Una vez en la cama los dos, desnudos, inicia el famoso diálogo de “Qué brazos tan grandes tienes, lobito”… “Son para abrazarte mejor”… En los siglos posteriores, autores como los hermanos Grimm y Hans Christian Andersen se encargarían de depurar los contenidos de los cuentos con el ilustrado fin de proteger las susceptibilidades de los infantes.
En tanto que productos de las diversas tradiciones populares del planeta, el origen de los cuentos de hadas es incierto y, posiblemente, en la mayoría de los casos deba buscarse en los mitos de las culturas antiguas. De ahí que muchos de ellos, en sus fuentes más originales, estén cargados de alusiones sexuales, de las que no están exentas las mitologías fundacionales de la antigüedad. Un ejemplo más reciente lo hallamos en los relatos de Las mil y una noches, cuyo alto contenido erótico extraído de muy diversas fuentes, si bien debía cumplir una función moralizante entre los miembros del islam, se filtró en la cultura de Occidente a través de Boccaccio, el Arcipreste de Hita y Chaucer, entre otros, donde alimentó una rica y extensa tradición literaria. Aun así, lo mismo que la antigua Caperucita, con el tiempo los relatos fueron expurgados a fin de crear versiones más aptas para los niños de la Edad Moderna, inscritos en una cultura que, paradójicamente, resultó más moralizante que su predecesora medieval.
El complejo de Edipo.

Así como Freud y Jung analizaron los contenidos simbólicos de los sueños y los mitos, otros analistas se han abocado a elucidar los mensajes que subyacen a las historias fantásticas de los cuentos de hadas. Uno de los más importantes es Bruno Bettelheim, que en su ya clásico libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas
ofrece una aproximación psicoa-nalítica a los relatos para niños más tradicionales de la cultura occidental. Allí, el analista freudiano asegura que los cuentos fantásticos son herramientas fundamentales en los procesos de configuración de la personalidad del infante, pues “hablan a su pequeño yo en formación y estimulan su desarrollo, mientras que, al mismo tiempo, liberan al preconsciente y al inconsciente de sus pulsiones“. De ahí que, para él, tales historias se dirijan simultáneamente a todos los niveles de la personalidad, expresadas de un modo que alcanza la mente no educada del niño y le sugiere simbólicamente las formas de enfrentar los diversos conflictos y de desempeñar los roles que lo habrán de convertir en adulto.
Uno de los procesos cruciales en el desarrollo de la personalidad se relaciona con el conflicto edípico, que acompaña comúnmente la niñez temprana y luego reaparece en la preadolescencia. En el niño representa un odio hacia su padre por interponerse en el camino entre él y su madre e impedir que ésta le dedique todo su cariño; para la niña, en cambio, significa un deseo inconsciente de ofrecer a su padre el regalo amoroso de ser la madre de sus hijos. En tanto que el padre constituye una figura que por tradición se ausenta continuamente, el niño no lo ve como una barrera infranqueable y su conflicto se resuelve de un modo, hasta cierto punto, unilateral: el padre es el dragón que se interpone entre el héroe (el niño) y la princesa (su madre). Puesto que la madre es una entidad eternamente presente y de gran cercanía, para la niña se trata de un proceso más complicado, durante el que aquélla se disocia en dos figuras: la madre pre-edípica, buena y maravillosa, que en la mayoría de los cuentos está ausente desde el comienzo (La Cenicienta, Blancanieves y La bella durmiente), y la madre edípica, mala y cruel, cuyos atributos encarnan la bruja y la madrastra malvada. Estos personajes son derrotados por el héroe, que debe vencer una serie de pruebas (correspondientes simbólicamente con el desarrollo psicológico y emocional que habilitará al niño para llevar una vida plena en su etapa adulta) y conquistar su felicidad. Para Bettelheim, el pequeño cuenta con lo mejor de dos mundos (el real y el fantástico) para resolver sus conflictos internos: “Como todo sucede en el país de nunca jamás, el niño no necesita sentirse culpable por dar al padre el papel de un dragón o de un gigante malo, o a la madre el papel de bruja o de madrastra cruel“.
Eros y Psique.

Una de las fuentes principales de los cuentos de hadas puede hallarse en el antiguo mito griego de Eros y Psique. Celosa de la belleza de una mortal llamada Psique, Afrodita pidió a su hijo Eros que usara sus flechas para que aquélla se enamorara del ser más feo sobre la Tierra. Por su parte, los padres de Psique habían recibido del oráculo la predicción de que su hija estaba destinada, no a un mortal, sino a un monstruo, a cuya morada la muchacha se fue a vivir. Allí, por la noche, era visitada por Eros, que se enamoró de ella y le solicitó nunca encender la luz en su presencia, a lo que la muchacha, instada por sus hermanas celosas, desobedeció mientras el dios dormía, pero habiendo caído en su pecho una gota de aceite de la lámpara, éste despertó y huyó. Ella lo buscó por todos lados y pasó varias pruebas impuestas por Afrodita, entre ellas, descender al Hades para solicitar un poco de su belleza a Perséfone y restituir la que Afrodita había perdido; sin embargo, en su camino de regreso, Psique decide tomar un poco de la belleza para sí misma, lo que le provoca un letargo mortal, del que sólo Eros puede rescatarla. Y, gracias al permiso de Zeus, vivieron felices siempre.
La bella sangrante.

class="wp-caption-text">El cuento de La bella durmiente tiene escondida la enseñanza de lo traumático que puede llegar a ser el ciclo menstrual.
Existen muchas interpretaciones psicoanalíticas de La bella durmiente
, cuya historia llega a nuestros días a través de las versiones de Perrault y de los hermanos Grimm, las cuales, a su vez, se basan en un relato de Gianbattista Basile publicado hacia 1635, pero quizá la más interesante de todas sea la que se refiere a la menstruación. En el cuento, la reina muere después de dar a luz a una niña, a cuyo bautizo acude una comitiva de 13 hadas, la más perversa de las cuales profetiza que, a la edad de 15 años, la princesa morirá tras pincharse un dedo con la rueca de un torno de hilar; sin embargo, la última de las hadas, de sentimientos bondadosos, cambia la maldición y, en lugar de la muerte, le vaticina un sueño profundo de 100 años.
Según Bettelheim, la maldición representa el periodo menstrual, que tradicionalmente se presentaba por primera vez cuando las adolescentes cumplían los 15 años (las 13 hadas simbolizan los 13 meses lunares de 28 días con los que suele coincidir el periodo menstrual). Según él, sorprendida por la repentina hemorragia, la princesa cae presa de un profundo sopor que la protege, detrás de un muro de espinos, de cualquier pretendiente, o lo que es igual, de cualquier contacto sexual prematuro. Muchos príncipes intentan sin éxito llegar a ella antes de que se cumpla el tiempo predicho, que corresponde simbólicamente a su proceso de maduración física y emocional, pero cuando éste se ha completado, el bosque de espinos se transforma en un bello jardín por el que aparece un apuesto príncipe con el que la muchacha habrá de casarse para ser feliz por el resto de los tiempos. Según esta interpretación, La bella durmiente enseña a los pequeños que un suceso traumático (como el primer ciclo menstrual de las niñas al llegar a la pubertad y, más adelante, su primera relación sexual) puede convertirse en un acontecimiento enormemente satisfactorio, siempre y cuando las cosas se hagan a su debido tiempo.
El número del sexo.
Según señala el reconocido psicoanalista Bruno Bettelheim, en la numerología de los cuentos de hadas el tres ocupa un lugar especial, en primera instancia, por tratarse de un número místico que, antes de la Trinidad, ya representaba a Adán, Eva y la serpiente. Además, inconscientemente, este número también se refiere al sexo, puesto que, por un lado, cada género posee tres aspectos distintivos: en el caso de los hombres, un pene y dos testículos; en el de las mujeres, una vagina y dos pechos, y por otro, son tres las entidades que participan en el conflicto edípico. Allí tenemos los triángulos que forman parte de cuentos como La Cenicienta y Blancanieves, ambos con sus respectivos padres y madrastras celosas y malvadas. Asimismo, son tres los cerditos que resisten los soplidos del lobo y tres los osos que, al regresar a su casa después de un paseo, descubren que, luego de haberse comido el alimento de uno de los platos de la mesa, Ricitos de Oro se encuentra plácidamente acomodada en una de las tres camas de la casita habitada por los plantígrados. un número tres siempre presente.
Caperucita Roja o el sexo prematuro.

Para Bettelheim el mensaje simbólico que subyace al cuento de la Caperucita Roja
constituye una advertencia para las niñas de los peligros de incurrir en conductas abiertamente sexuales antes de tiempo. Independientemente de la escena en que comparte la cama con el lobo y del nombre de la heroína que, por un lado, puede referirse al himen y, por añadidura, a la virginidad y, por otro, representa el color que tradicionalmente se asocia con el amor y el deseo carnal, son bastantes los elementos que sostienen esta hipótesis, como el hecho de que, aun habiendo sido aconsejada de no desviarse del camino, la niña del cuento se abandone al principio del placer y se dedique, como le ha sugerido el lobo, a cortar flores silvestres mientras él se encamina a la casa de la abuela. La advertencia de la madre reprime los deseos de Caperucita, que representa a una niña en la etapa edípica preadolescente, cuyos inconscientes deseos sexuales comienzan a aflorar.
La figura masculina se desdobla en los personajes del lobo, peligroso seductor que representa los impulsos más primitivos del ser humano (“las tendencias egoístas, asocíales, violentas y potencialmente destructivas del ello“, según Bettelheim) y el valiente cazador, fuerte y responsable (“los impulsos generosos, sociales, reflexivos y protectores del yo“).
De este modo, durante la lectura, la niña experimenta y desarrolla los aspectos masculinos de su personalidad y advierte simbólicamente los peligros de entregarse prematuramente a conductas abiertamente sexuales (el acto sexual es comprendido como un acontecimiento en el que uno de los participantes devora al otro, enfatizando sus aspectos bestiales).
No obstante, aunque el cazador abre al lobo con su hacha y rescata a Caperucita y a su abuela (que salen vivas de su panza, en una clara alusión al alumbramiento por cesárea), es la niña quien debe darle muerte, y con ese fin le llena la panza de piedras, a causa de las cuales la bestia se desploma. Esto responde a la apremiante necesidad de que sea ella la que resuelva por sí misma el conflicto de su sexualidad incipiente. En este sentido, propone Bettelheim, el cuento proyecta a la niña “hacia los peligros de sus conflictos edípicos durante la pubertad y, luego, la libera de ellos, de manera que puede madurar libre de problemas“.
Mi cola y mi voz por unas piernas.
class="wp-caption-text">La cola de pez de la sirena es representación de la sexualidad inmadura, ya que no muestra los genitales femeninos como las pierna al momento de separarse.
La sirenita
representa el deseo sexual inmaduro, y por eso insiste en aventurarse a la superficie, primero, y a tierra después, cuando ha sido advertida por su abuela de que aún no es tiempo de que lo haga. Sin oír advertencias, se enamora del príncipe y pide a la bruja que le conceda un par de piernas, a lo que ésta accede a cambio de su lengua (la voz femenina es símbolo de seducción y tentación), y prometiéndole convertirla en humana si llegare a conquistar el corazón del príncipe o, de lo contrario, quitarle la vida. Las piernas representan la sexualidad, pues revelan, al separarse, los genitales femeninos. “Mientras tenga cola (dice Cashdan), son prácticamente inexistentes las posibilidades que Sirenita tiene de atraer al príncipe. Es un obstáculo a la hora de hacer el amor.”
La heroína fracasa pues, sin su voz, está incapacitada para explicarle a su amado que fue ella, y no su actual prometida, quien lo salvó de la tormenta. Trágicamente, ella muere aunque es convertida en un espíritu benévolo, para que triunfe el amor verdadero, que es encarnado en la madurez de la relación del príncipe con su prometida.
Ánima vs. Ánimus.
class="wp-caption-text">Dentro de la historia de Blancanieves, según la teoría junguiana, los enanos son símbolos del ánimus, que ayudan a que la mujer alcance la integración psicológica.
Ahora bien, existen diversos modelos de aproximación psicoanalítica a los cuentos de hadas, uno de los cuales, tan válido como el freudiano, aprovecha los presupuestos junguianos en torno al desarrollo de la personalidad o, en los términos del teórico vienés, en torno al proceso de individuación, el cual concluye cuando se ha alcanzado el equilibrio entre los aspectos masculinos y femeninos de la personalidad. La parte femenina del varón, que debe ser desarrollada durante dicho proceso, recibe el nombre de Ánima, mientras que su contraparte masculina en la mujer se designa como Ánimus.
Partiendo de esta base, Gabriela Wasserziehr, en su libro Los cuentos de hadas para adultos
, ofrece una interpretación de La alondra de león, de los hermanos Grimm, en la que los aspectos femeninos de la personalidad liberan la masculinidad. Un padre pregunta a sus tres hijas qué desean que les traiga a su regreso de un viaje. Una de ellas pide perlas; la segunda, brillantes, y la más pequeña, una alondra. El padre no ha podido cumplir el deseo de la tercera, pero a su regreso divisa una alondra en el jardín de un palacio y ordena a su criado que la robe. Aparece un fiero león que ofrece perdonar la vida al hombre si, a cambio del ave, promete obsequiarle lo primero que encuentre a su llegada a casa.
Como es de esperarse, la hija pequeña es lo primero que sale a su encuentro y, luego de la explicación de su padre, accede a mudarse al palacio del león que, en realidad, es un príncipe encantado: bestia durante el día, humano por la noche; así vivieron felices, amándose de noche y durmiendo de día, y tuvieron un hijo. Con el tiempo, ella desea presumir a su marido y esto ocasiona que él se transforme en paloma y vague por el mundo durante siete años. Ella sigue a la paloma; luego ésta vuelve a convertirse en león-hombre y es retenido por la mujer-dragón, una falsa novia de la que habrá de rescatarlo, para luego vivir con él en eterna felicidad.
Para Wasserziehr, las pruebas cósmicas que debe superar la heroína para recuperar a su amado y alcanzar la plenitud representan el desarrollo de los aspectos femeninos, primero, y luego masculinos de su personalidad, mientras que el héroe recorre un camino inverso, que va de la masculinidad pura, representada por su forma bestial, a lo femenino simbolizado por la paloma y de ahí a la completud de su forma humana, en la que el Ánima y el Ánimus se encuentran en perfecta armonía.
En resumen, la interpretación de esta autora habla del desarrollo de una pareja sentimental: el primer encuentro está marcado por la polaridad, por el deseo sexual de lo opuesto; luego, esta relación unilateral se vacía y cada miembro de la pareja debe incorporar a sus propias vivencias aspectos del otro, “ya no se atraen tanto por lo que les falta sino por el placer de compartir la vida con otro ser humano, que tiene su propia identidad y su propio proceso
¿Novios o bestias?

El llamado ciclo del animal-novio, al que pertenece, entre muchos otros, el cuento de La bella y la bestia
, suele presentar, o un ser humano capaz de amar durante la noche pero que en el día, a causa de una maldición, se transforma en algún animal, o bien un príncipe que ha sido convertido en animal por una maldición y al cual sólo el amor verdadero, desinteresado, de una doncella podrá volver a su forma humana, como a final de cuentas sucede en la trama. Este ciclo cumple dos funciones fundamentales en el lector infantil: en un nivel más inmediato, enseña al niño a no dejarse llevar por las apariencias (alguien que es, según los cánones estéticos, alguien nada atractivo) mientras que en un sentido más profundo le sugiere que lo que él, desde su perspectiva infantil, considera monstruoso y bestial, como el acto sexual, en un futuro habrá de convertirse en algo placentero y positivo. Sin duda se trata de uno de los caminos hacia una educación sexual sana y sin prejuicios.
Fuente: Por Juan Campesino / Ilustración: Edgar Clement / Revista Quo.

viernes, 3 de noviembre de 2017

La monumental y desconocida obra de Claudio Gay sobre el pueblo mapuche



Grabado de Claudio Gay


Sólo dos personas han leído las 800 carillas de “Usos y costumbres de los araucanos”, obra de Claudio Gay (1800-1873) que documenta aspectos de la cultura mapuche del siglo XIX sobre los que no hay registros parecidos. La primera de esas personas es un viejito francés que vive –si todavía vive– en Draguignan, el pueblo natal de Gay, unos 850 km. al sur de París. La segunda es el antropólogo chileno Diego Milos (35), quien además completó la transcripción de los originales –unas 640 páginas de Word– que había iniciado el anciano. La historia de cómo Milos accedió a esos originales no merece ser omitida.


“Hace unos diez años, yo estaba investigando el rol de los curas franciscanos en la Pacificación de la Araucanía. Y un día, el antropólogo Rolf Foerster me cuenta que Claudio Gay escribió algo muy largo sobre los mapuches, y que el historiador Rafael Sagredo tenía las fotocopias de un capítulo y quería traducirlo. Traduje ese capítulo, pero quedé pegado con el tema”, recuerda Milos. Sagredo le contó que el resto del libro estaba en Draguignan y que lo había encontrado un tal Luis Mizón, un chileno radicado en Francia. En 2007, Milos ganó una beca para cursar un doctorado en la Escuela de Altos Estudios de París y allá contactó a Mizón. “Él me confirmó que el manuscrito estaba en Draguignan, pero me dijo que por el momento no podía ayudarme, así que mejor buscara lo que él había escrito al respecto en su libro sobre Claudio Gay. Leí el libro, pero no decía casi nada sobre esto”.


Milos partió entonces a Draguignan, donde un grupo de jubilados mantiene una “sociedad científica”, cuya joyita, desde luego, es el manuscrito de Gay. El viaje fue en vano. “No, no te lo puedo mostrar. Tienes que hablar primero con Luis Mizón”, le dijo al cabo de cuatro días el jefe de la Sociedad, hoy alcalde del pueblo. De vuelta en París, Milos decidió visitar personalmente a Mizón, quien finalmente le dio la pasada. Un año y medio después de su primera visita, regresó a Draguignan. Esta vez le ofrecieron alojamiento y hasta le hicieron una nota para el periódico local.


El esperado momento en que le entregaron los manuscritos careció de toda solemnidad: “Me pasaron una caja de cartón. La abro y me encuentro con 22 carpetitas, y adentro de cada carpetita unos pequeños folletos –en total unos 800– escritos con una letra enana. No sé cuánto costaba el papel en esa época, pero parece que Gay era muy ahorrativo”. Cada carpetita resultó ser un capítulo del libro, dedicado a una dimensión específica de la cultura mapuche: “Casas”, “Comida”, “Guerra”, “Religión”, “Astronomía”, “Lengua”, “Entretenimientos”, etc. “Estuve veinte días revisando esos papeles. También me dieron las imágenes digitalizadas. Un viejito de la asociación, el único que en realidad leyó todo eso y que ojalá esté vivo todavía, ya había transcrito una parte, y también me pasaron ese Word. Pasé los siguientes dos años –2008 y 2009– confrontando esa transcripción con los originales y transcribiendo lo que faltaba, que era la parte más pesada”, relata el antropólogo.


CLAUDIO GAY EN CHILE


Esta historia comienza con el hallazgo de otro libro, también en Draguignan, aunque casi doscientos años antes. Claudio Gay nació en dicho pueblo en el año 1800 y allí, trabajando en una farmacia, descubrió un libro de botánica. De esa lectura nació una vocación. Con 18 años, consiguió ir a París a estudiar Farmacia y en sus tiempos libres siguió los cursos del Museo de Historia Natural, por entonces la institución científica más importante del mundo, a la que llegaban animales, plantas y minerales de los cinco continentes para ser clasificados (y cuyo entorno de jardines botánicos y escuelas abiertas al público fue la inspiración de Gay para diseñar la Quinta Normal de Santiago). Era el esplendor del naturalismo taxonómico fundado por Carlos Linneo: todo cuanto existiera en el planeta debía ser recolectado y clasificado por la ciencia.


Gay participa de excursiones botánicas y adquiere algún prestigio, pero todavía no el suficiente para hacer carrera al interior del Museo. Le conviene ser primero un científico recolector, de esos que viajan por el mundo y envían muestras y descripciones a París. Y cuando tiene 28 años, ocurre la coincidencia: un aventurero francés de incierta reputación le propone ir a trabajar como profesor en Santiago de Chile, donde planea fundar un colegio para la élite conservadora del país. Gay acepta. “Pero no porque le interese hacer clases –aclara Milos–, sino porque ve en Chile un territorio inexplorado donde él podría descubrir nuevas especies y, de paso, estampar su nombre en ellas. En ese momento el mapa del mundo tiene zonas que ya están investigadas y otras que son lagunas, y Claudio Gay viene a cubrir una laguna que se llama Chile”.


Gay desembarcó en Valparaíso a fines de 1828 y al poco tiempo el nuevo colegio cerró sus puertas. Pero en 1830, la joven república de Chile decide levantar un catastro científico de todo su territorio. Y se lo encargan a él. El Estado le ofrece un sueldo por recorrer el país durante casi una década y generar lo que, muchos años después, serán los treinta tomos de la Historia Física y Política de Chile, obra cuyo valor no tiene parangón en la historia de nuestra ciencia.


Sin embargo, cuando el científico propone una lista con las materias a investigar –geografía, botánica, zoología, etc.–, anota al final algo que parece una extravagancia: un estudio sobre los araucanos, como se les llamaba entonces. Su cliente, el Estado de Chile, no muestra interés alguno por ese servicio. Y aunque Gay se las arregló en sus viajes para meterse en territorio mapuche, tomar notas y hacer algunos de sus más famosos grabados, no pudo avanzar mucho más. Regresó a Francia en 1842 y desde entonces se dedicó a confeccionar su inmensa obra, incluidos los ocho tomos de nuestra Historia Política, la ingrata labor que le encargó Mariano Egaña y que para él no significó otra cosa que un gigantesco cacho.


Hasta que en 1863, Gay fue invitado a Chile a recibir honores. Y en esa invitación, explica Milos, vio una oportunidad. “Él dice por ahí en una carta ‘esto no me interesa mucho, pero voy a aprovechar de arrancarme a la Araucanía y hacer la investigación que siempre quise hacer’. Y se quedó varios meses en la Araucanía –ya tenía 62 años– haciendo el trabajo de campo para este libro. En un momento clave para la sociedad mapuche, porque está empezando la Pacificación de la Araucanía que la va a transformar dramáticamente. Luego, casi en 1870, quedó liberado de sus obligaciones para con el Estado chileno y en otra carta dice ‘por fin voy a poder dedicarme a escribir este texto’. Y también dice, algo frustrado, que como en Chile no le dieron bola con este proyecto va a escribirlo en francés, porque es un tema que sólo les podría interesar a los franceses”.


GAY EN LA ARAUCANÍA




Claudio Gay


Entonces, ¿contiene “Usos y costumbres de los araucanos” información realmente nueva sobre la sociedad mapuche del siglo XIX? Muchísima, responde Milos. “Y me atrevo a decir que es la primera etnografía metódica que se hizo sobre el pueblo mapuche. Casi todas las fuentes del siglo XIX son misioneros que quieren evangelizar y militares o funcionarios que quieren conquistar. Gay sólo quiere saber. Por eso ve detalles que a ellos no les interesaban. Además, su principal herramienta son las entrevistas cara a cara, cuando ir a entrevistar a alguien y preguntarle sobre su vida era algo que no hacía nadie. Gay va a la Araucanía y hace las mismas preguntas que hacemos hoy los antropólogos: usted qué come, de dónde saca la comida, por qué come esto y no esto otro. Y habló con caciques famosos de la época, como Colipi. Cuando llegaba a un lugar, lo primero que hacía era preguntar dónde estaba el quimlo, el viejo sabio, para ir a entrevistarlo. Y lo primero que pregunta es cómo le llaman ellos a cada cosa”.


Así, por ejemplo, en el capítulo “Astronomía” escribe sobre los nombres que dan los mapuches a las constelaciones estelares: “La Cruz del Sur es su peinon choique, que significa ‘huellas de patas de avestruz’; la Cola del Escorpión es malalhuaca, que significa ‘corral de las vacas’; las Pléyades son gaupagni que me tradujeron como un puñado de papas; el Triángulo, laqui, porque las tres estrellas están organizadas como si representaran las bolas de una boleadora […] y las de Capricornio se llaman quithranthrehua, los Testículos del Perro”. El cielo nocturno, por cierto, también era un instrumento altamente sensible para medir el tiempo. Desde la duración de los meses, que respondían a una original combinación entre las fases lunares y las de la vegetación (por lo que no eran períodos exactos), hasta la repartición de los turnos para cuidar a los caballos durante un viaje, que respondían a la posición de ciertas constelaciones en relación a un planeta o una montaña. Para medir el espacio, en tanto, existían unidades de medidas como el “caballo”, equivalente a la distancia que podía correr un caballo a todo reventar antes de extenuarse. Este dato resultaba vital en contextos bélicos, pues para tener cubierta una ruta en caso de emergencia, era preciso ubicar caballos a “un caballo de distancia” a lo largo de todo el camino.


En el capítulo “Medicina – Adivinos”, Gay distingue a los machis de los Ampives, médicos que curaban dolencias buscando causas empíricas y no ocultas. Entre ellos identifica al Gicunve, encargado de producir sangrados enterrando una piedra de obsidiana en la vena del paciente; al Cataveche, que trataba las enfermedades dolorosas haciendo un hoyo en el lugar del dolor con un cuchillo o la punta de un hierro caliente para formar una especie de ampolla; al Entuvurove, encargado de arrancar dientes, entre cuyos métodos se contaba quizás el más excéntrico jamás concebido para este efecto: amarrar al diente un nervio de caballo que por el otro extremo era amarrado a un árbol, para luego acercar al paciente un tizón con fuego prendido hasta que se viera forzado a arrancar, de modo que el diente quedara colgando del cordel; o al Uluve, dedicado “a las operaciones más sucias y las más asquerosas, como por ejemplo chupar con la boca la pus y todas las secreciones que vienen después de la apertura de un absceso. Estos médicos inspiran mucho desdén”.


VALENTÍA Y ELOCUENCIA


Curiosidades aparte, Diego Milos sostiene que la visión de Claudio Gay sobre el pueblo mapuche, comparada con las opiniones que circulaban por esos años en la sociedad chilena, resulta claramente más positiva. “Es alguien que los respeta. Destaca valores como la valentía, la hospitalidad, la generosidad, e incluso considera muy deseable que su entereza y fuerza de carácter logren permear a la sociedad chilena. También está consciente de que se han cometido injusticias con ellos, y ya advierte que hay un problema con la propiedad de la tierra”.


Muy influido por las ideas de Rousseau, Gay creía reconocer en la cultura mapuche los vestigios de una civilización avanzada y noble, cuya fuerza y pureza habían entrado en decadencia tras las sucesivas invasiones de incas, españoles y chilenos. Una noción anticuada, pero con un ingrediente interesante: las pruebas mejor conservadas de esa grandeza las encontró en su lengua, en la que descubrió una serie de ventajas –como su carácter aglutinante– que la volvían especialmente versátil para componer neologismos y crear nuevas ideas. “Esta lengua merece la atención de los filólogos por la riqueza de sus expresiones, a la vez vigorosas, sonoras y armónicas, por sus formas gramaticales y, sobre todo, por el estado de perfección al cual llegó alguna vez”, escribió. El diccionario que confeccionó de esa lengua, con más de doscientas entradas, es sin duda uno de los aportes más significativos de su libro.


Otro rasgo que admiró fue la elocuencia y la elegancia de los oradores mapuches. La cuidadosa selección y entonación de las palabras, según observó, eran atributos extremadamente valorados, en los que podían jugarse muchas cosas. Para ilustrar la importancia que podía tener el arte de la conversación, cuenta la anécdota de un hombre que habló durante tres días sin que nadie dejara de escucharlo. Y hasta menciona unos juegos de penitencias para sancionar a quienes se quedaban dormidos en el medio de interminables alocuciones.


Sin embargo, lo que más parece admirar Claudio Gay de los mapuches es el estoicismo de su carácter. La impasibilidad de su expresión, por ejemplo, a la hora de resistir el dolor: frío, hambre, incluso torturas. Atributo que también estaba asociado a esa valoración de la fuerza física que formaba parte de la educación temprana del hombre mapuche. “Hay cosas que vio Gay que hoy podrían sonar violentas –afirma Milos–. Por ejemplo, cómo educan a los niños para que aprendan a pelear desde chicos. Las madres mantienen un poder casi total sobre sus hijas, pero el hombre, mientras antes de independiza de su madre, mejor. Independizarse significa andar afuera de la ruca corriendo, peleando, buscando animales. Una cultura del juego muy centrada en la fuerza, la agilidad, que en definitiva son valores para la guerra. Cuestión muy explicable como respuesta a la violencia que tuvieron que enfrentar de parte de los españoles”.


PASAJES INCÓMODOS


El componente más sabroso de estos manuscritos inéditos son las historias y anécdotas que Claudio Gay narra en primera persona, pero éstas podrían ser también su fuente de controversia, pues no todas pasan el test de la corrección política actual. El propio autor advierte que tratar de entender a una cultura distinta según los parámetros de la propia supone un mal comienzo, pero no se abstiene por ello de lamentar algunas de las escenas que atestigua o le son narradas. Las más folclóricas tienen que ver con las borracheras, que a sus ojos de recatado hombre europeo degeneran en juegos y bailes obscenos. Se despacha este párrafo sobre la danza del racimo: “Aquí caemos más bajo que en los lupanares de los antiguos romanos, lo cual es bastante extraño para un pueblo que actúa con tanta severidad en contra de la mujer adúltera. El araucano, incluso cuando no está completamente borracho, es muy liberal en su conversación, y habla de las cosas más indecentes delante de sus hijas y de sus hijos. Va incluso más lejos cuando, ya aturdido por el movimiento de la bebida, se despierta esta embriaguez de los sentidos y la alegría que lo lleva a besar a sus mujeres delante de todo el mundo y a entregarse sin ningún pudor a actos que las sombras del misterio velan en cualquier otro lugar”.


Pero más incómodos son los relatos que dan cuenta de prácticas crueles, en el contexto de severos ajusticiamientos. “Cualquier individuo que no muere de una muerte violenta, se entiende que fue víctima de un maleficio, y los adivinos son los encargados de descubrir al autor”, informa Gay, aludiendo a una creencia cuyo arraigo en la sociedad mapuche ya ha sido comentada por otros antropólogos, y por la cual generalmente las machis pagaban el pato. Prosigue Gay: “Son las mujeres y los niños los que están más expuestos y que son sacrificados a esta criminal y extravagante credulidad. Las víctimas son bastante numerosas, sobre todo cuando muere un cacique, acontecimiento fatal que provoca estos actos de barbarie. […] Los sacrificios que les hacen sufrir varían según las tribus, y pueden llegar al nivel de tortura para obligarlos mediante el sufrimiento a denunciar a los cómplices”. Acto seguido, describe una sesión de tortura –que le fuera narrada por Cayulán– a una mujer acusada de envenenar a la difunta esposa del cacique Inal, según el veredicto de un prestigioso un adivino de Tucapel. Las mujeres adúlteras, según el libro de Gay, no solían correr mejor suerte.


LOS MISTERIOS DE LA HUMANIDAD





Páginas del manuscrito


Claudio Gay era un científico católico, y su capítulo sobre la religiosidad mapuche es uno de los más notables de “Usos y costumbres de los araucanos”. No sólo porque testimonia una religión mucho más centrada en el culto al sol que a la tierra –al revés de como la entendemos hoy–, sino porque Gay busca en esa religión algo más que pura información. Ser un naturalista, en su tiempo, aún significaba leer en la naturaleza el libro que Dios escribió sobre la Tierra, cuando creó a todas las especies de una sola vez y para siempre. “De hecho, Gay alcanzó a leer a Darwin y le costó digerir sus ideas –apunta Milos–. Él cree en el Diluvio. También cree en la Atlántida, que podría explicar el poblamiento de América. De ahí que en la cultura mapuche él está buscando rastros de lo que podríamos llamar el pueblo original, y de cómo ese pueblo fue poblando el planeta. Para escribir este libro leyó muchísimo sobre otros pueblos ‘primitivos’, entonces compara lo que hizo tal machi con lo que otro viajero observó en Tahití, por ejemplo. Es muy interesante su esfuerzo por buscar esas relaciones y descubrir lo que él llamaba ‘los misterios de la humanidad’. En el fondo, detrás de su gigantesco afán de objetividad, es eso lo que está buscando: entender qué pasó después de la Torre de Babel. Así que es una etnografía muy científica en su método, pero muy poco científica, desde la perspectiva actual, en cuanto al sentido que le quiere dar a todo esto”.


Esto último parece dar a la figura de Claudio Gay un cierto relieve trágico, propio del mártir que sacrifica su vida entera a una causa destinada a derrumbarse (y que, de hecho, colapsa casi en simultáneo a la propia muerte de Gay). Una suerte de último mohicano de ese viejo naturalismo que vivía sus años de gloria cuando él se embarcó rumbo a Chile, y al que se entregó con tal devoción que se convirtió, como lo visualiza Milos en sus manuscritos, en un hombre que vivía fuera del tiempo: “En los años 30, podía haber una guerra civil y él estaba cazando mariposas. Y en los 60, mientras los misioneros o los militares describen la Pacificación de la Araucanía, él está describiendo el color de los dientes de los mapuches. Imagínate que, en 1831, él viajó a Francia a conseguir instrumentos y plata, y le fue mal. Pero en una carta dice ‘lo bueno es que me comprometí para casarme con tal mujer, y ella tiene mucha habilidad para el dibujo, así que me será de gran utilidad’. Se terminaron divorciando, obviamente. Su mundo era registrar el mundo. Tú revisas sus cuadernos de viajes y ves un apunte sobre las moscas, otro sobre el trigo, otro sobre algún rito religioso, otro sobre tal palabra mapuche… Es un ojo que está recorriendo Chile anotándolo todo. Para después clasificarlo todo”.


Semejante voracidad obligará a un trabajo de edición muy exhaustivo antes de publicar “Usos y costumbres de los araucanos” (para lo cual no hay, por el momento, proyectos editoriales avanzados). Gay redactó el texto y luego agregó una multitud de notas al margen indicando dónde debía insertarse cada una, pero murió antes de ordenar la edición definitiva. También dejó decenas de notas al final de cada capítulo, clasificadas según un sistema de códigos que remiten a otras tantas referencias desperdigadas en otros textos.


Lo que nunca hizo Claudio Gay fue retomar su carrera en el Museo de Historia Natural de París. A cambio, fundó el de Santiago. Tampoco intentó deslumbrar al mundo con las numerosas especies que descubrió en nuestro territorio: volvió a Francia, paradójicamente, a escribir sólo para Chile. Es muy sugerente comparar su destino con el de Charles Darwin. Ambos se conocieron el año 1834, justamente en el sur de Chile, y según cuenta Darwin en sus diarios, sostuvieron interesantes conversaciones. Hasta ahí, podía hablarse de dos naturalistas similares recorriendo los confines del mundo. Pero los caminos que tomarán en adelante no pueden ser más inversos. Así lo plantea Milos: “Gay se queda en Chile para describir intensamente un solo territorio. Darwin viaja por el mundo comparando las especies de cada región, y eso le permite concebir la teoría de la evolución que va a echar por tierra el universo explicativo que inspira a Gay. Y Darwin se convirtió en el gran naturalista, y Claudio Gay es un naturalista completamente olvidado. En Francia nadie sabe quién es, ni siquiera en la comunidad científica”. Suena triste, pero no lo fue. Lejos de lamentarse, la idea de haber sido “el científico de un país” sedujo a Gay hasta el final de su vida. Y claro, se le pasó la mano. Tanto que ese país todavía no termina de descubrir su legado.


CURIOSIDAD INSACIABLE

Los cuestionarios que preparaba Claudio Gay antes de salir a terreno se pueden leer como documentos valiosos por sí solos. Lo que sigue es sólo un fragmento de su cuestionario sobre el ítem “Ideas”: “Qué idea tienen de Dios – del diablo – del alma – de la vida – del cielo – del sol – de la luna – de las estrellas – de los volcanes – de los terremotos – de la luz – del arcoiris – de los vientos – de la lluvia – del trueno – de los rayos – del mar – de las aguas minerales – de la muerte y de adónde van – del ruido de los cañones – pronósticos felices – infelices – de sus ancestros – si la mujer es inferior – de un niño que nace muerto o con alguna enfermedad – qué animales son buenos o malos pronósticos – de la viruela o cualquier otra epidemia – del corazón – de los vegetales útiles o perjudiciales – qué opinan de los negros – de los blancos – de los rojos – de los rubios […] preguntar qué opinan del ferrocarril – de las fotografías – si hay otra vida – qué sucede con el alma – si los animales tienen un alma – describir su idea del lugar adonde van sus almas – si ellas vuelven a verlos – si hay un lugar para los locos y para los malos – si saben su edad – cómo”.

viernes, 20 de octubre de 2017

La zorra: 7 personajes históricos que debes conocer


Por supuesto, no todos estarían de acuerdo con la inclusión de estos nombres en el libro, porque incluso clasificar a una persona como “fascinante” depende en gran medida de la forma de ver el mundo. Estos 7 personajes históricos son increíbles y hasta la fecha siguen generando fascinación y curiosidad en aquellos quienes se atreven a conocerlos. Abróchense los cinturones porque el viaje es un poco largo.



Vía Marcianos


7. Leonidas I

¿Quién fue? Rey de Esparta (“El León de Esparta“) en el periodo comprendido entre el 491 a.C. y el 480 a.C. y uno de los tipos más duros que jamás existió. Cuenta la historia que no temía a nada y que era más inteligente que los grandes filósofos de su época, todo esto a pesar de ser un guerrero que bien podría romper la cabeza de un hombre con sólo sus manos.



¿Por qué fue fascinante?


Imagínatelo, un rey recibiendo el mensaje de que un ejército de 1 millón de hombres están cruzando el estrecho y que se dirigen directamente a sus dominios. Cuando este ejército lo alcance, mataran a todos: sus esposas, sus hijos y ancianos. Tiene dos opciones: correr como un cobarde y sobrevivir o tomar a 300 de sus mejores hombres y trazar una estrategia de guerra suicida para hacerle frente al inmenso ejército. Pero, ¿cómo 300 hombres podrían luchar contra 1,000,000? Aquí es donde Leonidas da muestras del fascinante bastardo y desgraciado que era en el arte de la guerra.


Dicen que cuando Leonidas recibió esta noticia no lo pensó dos veces: estaba seguro de que iría a la pelea. Los ejércitos de Jerjes I quedaron atrapados como un perro sarnoso en la batalla de las Termópilas. Los espartanos mataban por miles, mientras que los persas no podían incluso matar a un solo espartano. Era una estrategia, un conocimiento de guerra tan perfecto que los espartanos sólo perdieron porque Efialtes decidió traicionar a su pueblo. Él mostró a los ejércitos persas una ruta secreta para atravesar el desfiladero y acorralar a los espartanos. Y, sin embargo, después de acorralados, los espartanos resistieron durante dos meses matando a más de 20,000 persas.


 


6. Emperador Amarillo

¿Quién fue? Es uno de los Cinco Emperadores, reyes legendarios, sabios y moralmente perfectos que gobernaron China tras el período de milenios que fue regida por los también legendarios Tres Soberanos o Tres Augustos. El Emperador Amarillo es un verdadero rompecabezas: era tan sabio e inteligente que las historias de su origen difieren radicalmente. Para algunos, un niño prodigio que se convirtió en emperador, para otros, un ser celestial y, sin embargo, para otros tantos un ser multidimensional.



 


¿Por qué fue fascinante?


Nadie sabe con certeza cuál es el origen del Emperador Amarillo. La historia oficial habla de un niño prodigio que sabía todo acerca de todo, y que al crecer se convirtió en un emperador. Sin embargo, otras leyendas dicen que el Emperador Amarillo era un ser celestial. Relatan que sobrevolaba la Tierra cuando vio al pueblo chino afectado y decidió bajar a ayudar. Hay también quienes dicen que él apareció así, de la nada, en el palacio imperial, y desde allí comenzó a ensuciarse las manos para ayudar a los chinos.


Sin embargo, independientemente de sus orígenes, el Emperador Amarillo fue responsable por transmitir toda la base de la cultura oriental: inventó la ingeniería de los edificios orientales, la escritura, los códigos de ética y moral, la medicina, etc… Casi todo lo que desciende de la cultura oriental fue iniciado por el Emperador Amarillo. Si la invención de una base para cualquier área del conocimiento ya es toda una proeza, imagina la creación de la base para todas las áreas del conocimiento de una cultura.


Un hecho interesante acerca de la leyenda y vida del Emperador Amarillo fue su muerte: A los 110 años, después de haber pasado su vida enseñando y gobernando sabiamente a su pueblo, el Emperador Amarillo se mostró satisfecho con el trabajo y se dio cuenta que ya no era necesaria su intervención. Entonces construyó un caldero del que, según la leyenda, salió una luz intensa que desgarró los cielos. Tiempo después descendió un dragón, asustando a todos los presentes. Huang Di subió al dragón y voló para desaparecer en los cielos. Si eso sucedió realmente, nadie lo sabe, como tampoco nadie sabe lo que realmente aconteció ya que estas historias están impregnadas de un misticismo absurdo. A pesar de esto, se sabe que el Emperador Amarillo desapareció. Una de las teorías científicas para explicar el hecho, o qué era el dragón, es que se trataba de un meteorito que cayó cerca del palacio del emperador, provocando un terremoto donde pereció entre los escombros.


 


5. Miyamoto Musashi

¿Quién era? Una samurái tan habilidoso que prácticamente era invencible. Y por supuesto, el creador del estilo de lucha con dos espadas llamado Niten Ichi Ryu.



¿Por qué fue fascinante?


Miyamoto Musashi (1584-1645) – también conocido como el “Santo de la Espada” es uno de los héroes nacionales de Japón. Viviendo en un período histórico de transición, en el que los métodos tradicionales samurái fueron sustituidos gradualmente por las armas de fuego (todavía primitivas), él simbolizó el pináculo del bushido (camino del guerrero), en el que un hombre con una espada en la mano representaba el máximo de los logros personales.


Varios espadachines recorrían el país, algunos sólo en búsqueda de un famoso oponente como una forma de promoción, otros en realidad trataban de mejorar su técnica. Musashi – una versión real de Kenshin de Samurai X – fue uno de estos aventureros. Tal como se relata en la introducción de El Libro de los Cinco Anillos, nunca fue derrotado en combate, a pesar de haber enfrentado a más de 60 guerreros, a veces más de uno al mismo tiempo.


Musashi nació en la aldea de Miyamoto, en la provincia de Mimasaka, y fue llamado “Shinmen Musashi No Kami Fujiwara No Genshin”. De su padre, Shinmen Munisai, un “Goushi” (pequeño hidalgo rural, algo entre un campesino y un samurái), tuvo sus primeras lecciones con la espada. A los trece años, luchó su primer duelo, saliendo victorioso sobre el entonces famoso espadachín Arima Kihei (que era una leyenda en la región… hasta que Musashi lo hizo comer tierra campesina).


Pero su mayor logro es quizás el haber creado un estilo de lucha con dos espadas, llamadoNiten Ichi Ryu, donde sus discípulos y profesionales tienen acceso a las armas y estrategias que lo mantuvieron invicto durante 60 duelos. Cabe recordar que a pesar de que el Niten Ichi Ryu es conocido por la lucha con dos espadas, contiene técnicas con espada larga (tachi seiho), espada corta (seiho kodachi) y bastón largo, o bojutsu.


La fama de Musashi se extendió tan rápidamente que no había lugar en Japón donde el niño pudiera descansar sin ser desafiado. Y hubo muchos intentos para derrotarlo… y hasta para matarlo… sin éxito porque mientras él tuviera sus dos brazos y dos piernas, difícilmente alguien lo conseguiría.


Musashi Sensei cuentan en El Libro de los Cinco Anillos que a los 50 años, finalmente llegó a la plena comprensión de la estrategia. El nivel de comprensión alcanzado en el ‘Camino’ fue tan profundo que, según sus palabras, era capaz de percibir el ‘Camino’ en absoluto. Podemos constatar esto viendo las obras de arte que dejó atrás. Algunas de sus obras en pintura, escultura y caligrafía llegaron hasta nuestros días. Al alcanzar la perfección en la técnica de la espada, también alcanzó la perfección de la consciencia.


Al final de su vida Musashi Sensei se aisló en una cueva de Reigando, donde se dedicó a la meditación y a la práctica ininterrumpida de su estilo. Allí escribió El Libro de los Cinco Anillos, dejando las enseñanzas de su estilo a su discípulo Terao Magonojo.


Musashi Sensei murió a los 19 días del mes de mayo, en 1645. A petición suya, fue enterrado con armadura en el pueblo de Yuji, cerca de la montaña Iwato. Se dice que durante su funeral un trueno se escuchó desde el cielo, como si le dieran una cálida bienvenida al poderoso guerrero.


 


4. Leonardo Da Vinci

¿Quién era? Un gran pensador que fue una de las figuras más destacadas del Renacimiento como científico, matemático, ingeniero, inventor, anatomista, pintor, escultor, arquitecto, botánico, poeta, músico, etc, etc, etc … tenía tantos talentos que cansa enumerarlos.



¿Por qué fue fascinante?


Leonardo fue un hombre un trillón de años adelantado a su tiempo. Frecuentemente fue descrito como el arquetipo del hombre renacentista, alguien cuya curiosidad insaciable fue igualada solamente por su capacidad de invención. Es considerado uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y, posiblemente, como una de las personas dotadas de más talentos que hayan vivido. Según la historiadora de arte Helen Gardner, la profundidad y alcance de sus intereses no tenían precedente y su mente y personalidad parecían sobrehumanas para nosotros, además de que el hombre mismo era misterioso y distante.


Nacido como hijo ilegítimo de un notario, Piero da Vinci, y una campesina, Caterina, en Vinci en la región de Florencia, fue educado en el estudio del renombrado pintor florentino,Verrocchio. Pasó la mayor parte de su vida profesional al servicio de Ludovico Sforza (Ludovico il Moro), en Milán y más tarde trabajó en Venecia, Roma y Bolonia, para finalmente pasar sus últimos días en Francia, en una casa que le fue entregada por el rey Francisco I.


Leonardo era, como hoy, conocido sobre todo como pintor. Dos de sus obras, la Mona Lisa y La Última Cena, están entre las más famosas, más reproducidas y más parodiadas de todos los tiempos, y su fama apenas se compara únicamente con La Creación de Adán de Miguel Ángel. El dibujo del Hombre de Vitruvio, hecho por Leonardo, también es considerado como un icono cultural, y fue reproducido por todas partes, desde los euros hasta las camisetas. Unas quince de sus pinturas han sobrevivido hasta nuestros días, el número tan reducido se debe a sus constantes – y, a menudo desastrosos- experimentos con técnicas nuevas, además de su procrastinación crónica. Sin embargo, estas pocas obras, junto con sus cuadernos de notas – que contienen dibujos, diagramas científicos, y sus pensamientos sobre la naturaleza de la pintura – forman una contribución a las futuras generaciones de artistas que sólo puede ser rivalizada con la de su contemporáneo, Miguel Ángel.


Leonardo es reverenciado por su ingenio tecnológico; concibió ideas muy por delante de su tiempo, como un prototipo de helicóptero, un tanque de guerra, el uso de la energía solar, una calculadora, buques de doble casco, y una rudimentaria teoría de las placas tectónicas entre otras cosas. Un número relativamente pequeño de sus proyectos llegaron a construirse durante su vida (muchos no eran ni siquiera posibles), pero algunos de sus inventos más pequeños, como una bobina automatizada y un dispositivo que prueba la resistencia a la tracción de un cable, entraron sin ningún crédito al mundo de la industria. Como científico, fue responsable de un gran avance del conocimiento en áreas como la anatomía, la ingeniería civil, la óptica y la hidrodinámica.


Leonardo da Vinci es considerado por muchos el mayor genio de la historia, debido a sus múltiples talentos para las artes y las ciencias, su ingenio y creatividad, además de sus polémicas obras. En un estudio realizado en 1926 de su coeficiente intelectual se estimó en alrededor de 180.


 


3. Nikola Tesla

¿Quién era? El genio más grande de la historia hasta el momento.



¿Por qué era tan fascinante? Casi toda nuestra tecnología actual depende directa o indirectamente de uno de los inventos de Tesla. Nikola Tesla fue un inventor en el campo de la ingeniería mecánica y eléctrica, de etnia serbia nació en el pueblo de Smiljan, Vojna Krajina, en el territorio de la actual Croacia el 10 de julio de 1856. Era súbdito del Imperio austriaco por nacimiento y más tarde se convirtió en ciudadano estadounidense. Tesla es a menudo descrito como un importante científico e inventor de la modernidad, un hombre que “esparció luz sobre la faz de la Tierra”. Es mejor conocido por sus muchas contribuciones revolucionarias en el campo del electromagnetismo a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Las patentes de Tesla y su trabajo teórico formaron la base de los sistemas modernos de potencia eléctrica en corriente alterna (AC), incluidos los sistemas polifásicos de distribución de energía y el motor AC, con los cuales ayudó a la introducción de la Segunda Revolución Industrial.


Después de su demostración de comunicación sin hilos (radio) en 1894 y después de ser el vencedor de la “Guerra de Corrientes”, se hizo ampliamente respetado como uno de los más grandes ingenieros eléctricos que trabajaban en Estados Unidos. Muchos de sus primeros trabajos fueron pioneros en la moderna ingeniería eléctrica y muchos de sus descubrimientos fueron importantes al revelar el camino hacia el futuro. Durante este período, en los Estados Unidos, la fama de Tesla rivalizaba con la de cualquier otro inventor o científico en la historia y la cultura popular, pero debido a su personalidad excéntrica y a sus aparentemente increíbles y extrañas afirmaciones sobre posibles desarrollos científicos, Tesla finalmente cayó en el ostracismo y fue visto como un científico loco. Como nunca había tenido en cuenta sus finanzas, Tesla murió empobrecido a la edad de 86 años.


La unidad del SI que mide la densidad del flujo magnético o inducción magnética (comúnmente conocida como el campo magnético “B”), el tesla, fue nombrado en su honor (en la Conferencia General de Pesas y Medidas, en París, 1960), así como el efecto Teslade transmisión inalámbrica de energía a dispositivos electrónicos con energía inalámbrica, que Tesla demostró en una escala más pequeña (con bombillas) y que ya en 1893 aspiraba a utilizar para la transmisión intercontinental de niveles industriales de energía en su inacabado proyecto Wardenclyffe Tower.


Además de sus trabajos en electromagnetismo e ingeniería electromecánica, Tesla contribuyó en diferentes formas para el establecimiento de la robótica, el control remoto, el radar y la informática, y para la expansión de la balística, la física nuclear, la física teórica y más de un millón de cosas que, o más tarde le robaron sus patentes y tomaron su autoría (como fue el caso de la radio) o fueron escondidas porque la tecnología era demasiado avanzada y poderosa (tales eran máquinas de terremotos, máquinas de control de clima e incluso una posible máquina de teletransportación, entre otras) como fue el caso de JP Morgan, quien tomó las patentes de Tesla y las vendido al gobierno de EE.UU. después de su muerte.


Es más, Tesla estudiaba un promedio de 11 horas por día (dormía sólo 3 horas), podían memorizar libros enteros con una sola lectura, hablaba siete idiomas, realizaba cálculos muy avanzados en su cabeza (de integral triple, pasando por el cálculo diferencial a Newton-Raphson y así sucesivamente) y lo más impresionante de todo: no le importaba el dinero. Tesla simplemente no tenía interés en el lado financiero de las cosas. Él inventó porque quería ayudar al mundo y nada más. Rechazó propuestas multimillonarias al encerrar sus conocimientos en un cofre y no permitir que la humanidad supiera lo que tenía que ofrecer. Así que, como siempre, aquel que hace bien es condenado, Tesla tuvo que pasar sus últimos días amargos en la miseria del ridículo y el desprecio de la comunidad científica que lo clasificó como “loco” y hasta “Genio falso”. El IQ Tesla no pudo ser determinado, pero se cree que era alrededor de 210.


Revisa el resto en Marcianos

lunes, 29 de diciembre de 2014

Sawney Bean el caníbal que inspiró la película Masacre en Texas

Nadie sabe si se trata de un mito o no, pero cuenta la historia que Sawney Bean asesinó y comió a por lo menos un millar de personas a lo largo de 25 años. Cuando se trata de canibalismo es imposible no sentir una mezcla de repulsión y curiosidad.

La repulsión es lógica, por el hecho de que un ser humano sea capaz de alimentarse de otro; curiosidad porque, por más absurdo que sea el asunto, es interesante detenerse y pensar sobre los innumerables motivos que llevan a dicha práctica. Los más evidentes se relacionan con la cultura y la psicología, pero tal vez no se trata de eso, sino de maldad en estado puro.
Si has visto la producción cinematográfica “The Texas Chain Saw Massacre
” ya sabrás que no sólo se trata de un filme de terror más, sino de una de las películas de terror más famosas y aterradoras de todos los tiempos. El guion básicamente cuenta la historia de un asesino que aterroriza a una ciudad y mantiene los cuerpos de sus víctimas ocultos. Como si eso no fuera suficiente, el asesino, conocido como Leatherface, practica el canibalismo.
Durante muchos años, el rumor de que la película se había basado en una historia real, atormentó a los espectadores, principalmente en la región de Texas, donde sucede la historia. Aunque muchos dicen que la historia tuvo como base el currículo del asesino serial Ed Gein, hay otros que teorizan que el guion fue hecho con base en la historia de Sawney Bean. ¿Has escuchado hablar de este hombre?

Come hombres.
Además de ser famoso por sus hábitos caníbales también fue líder de una secta entre los siglos XV y XVI en Escocia. La historia conocida sobre Sawney Bean dice que habría sido el responsable directo por la muerte de al menos mil personas a lo largo de 25 años de terror.

La fábula sobre este sanguinario come hombres fue inspiración para la creación de muchas producciones literarias y cinematográfica. El director de la película “The Hills Have Eyes
” (2006), dijo que la historia de Bean fue su fuente primaria de ideas a la hora de producir el guion. El problema es que resulta complicado saber si Bean realmente existió o si no se trata de nada más que una leyenda urbana que se extendió al paso de los años y acabó haciéndose mundialmente famosa.
El historiador de origen francés, el Dr. Louise Yeoman dijo, en una entrevista para el sitio de la BBC, que el caso parece una historia sacada de una película de terror y que, incluso, puede tratarse de un invento con una finalidad semejante: la venta de los libros. Yeoman también hace énfasis en el hecho de que la historia fue vendida no sólo en Escocia, sino también en Inglaterra justamente en la época en que el país de Harry Potter pasaba por una serie de prejuicios en relación a la región que circunda al Lago Ness.

La burla.
Según los argumentos de Yeoman, a pesar de que la historia oficial tiene lugar en el siglo XVII, no fue sino hasta cien años después que se comenzó a escuchar sobre Bean y sus atrocidades. Durante el siglo XVIII, Inglaterra acostumbraba a referirse a Escocia de forma peyorativa, incluso se mofaba de su forma de hablar en los periódicos de la época. En ese tiempo los escoceses eran descritos como personas siniestras y ridículas.


El primer nombre del caníbal, Sawney, era el mismo que usaba un personaje escoses bárbaro. Por su puesto, un personaje creado por los propios ingleses. Imaginar a los escoceses con un aspecto monstruoso, alimentándose de otras personas y viviendo en las cavernas, era la norma en la cultura inglesa de aquellos tiempos.

La historia.
Yeoman cree que Sawney Bean puede ser fruto de una leyenda debido al hecho de que falta la comprobación histórica. Lo que se sabe es que Bean y su clan habitaban en una cueva cerca del mar. En este sitio, Bean criaba a sus 14 hijos y 32 nietos, todos frutos de relaciones incestuosas.


La familia Bean estaba integrada por caníbales asesinos que vivían al acecho de los viajeros que, después de ser robados, eran asesinados y convertidos en comida. Los cráneos de las victimas serían almacenados al interior de una caverna. En teoría, cuando se descubrió esto, la secta fue denunciada ante las autoridades de Glasgow, que turnaron el caso al rey James.

Del mito al turismo.


Tras enterarse de tamaña barbarie, el rey envió un equipo de 400 soldados para que dieran fin a los caníbales. Pese a ser un talentoso cazador, el rey prefirió no arriesgarse al intentar comandar a sus soldados en esta misión.

Lo cierto es que cuando la vida de James estaba en verdadero peligro, él se aseguraba de advertir a todo mundo sobre esto. “Si James dirigió una expedición con éxito para enfrentar a un grupo bien armando de caníbales sanguinarios, jamás supimos de eso”, dijo el investigador.
La historia resulta intrigante y, al tratarse de un cuento antiguo, puede conocerse en una amplia variedad de versiones. En Edimburgo incluso tienen algunas atracciones turísticas destinadas a relatar la historia de estos temibles caníbales. Una de estas se asegura que el visitante entre en un barco para que sepa cómo habría sido la expedición comandada por el rey James con el objetivo de capturar a los caníbales.
BBC | Mysterious Britain

jueves, 18 de diciembre de 2014

Mictlantecuhtli, señor del inframundo


Junto a los templos, los manantiales y petroglifos, en el mundo prehispánico las cuevas se convirtieron en algunos de los elementos sagrados. Lugares como el Cerro de la Estrella -ubicado al oriente de la Ciudad de México-, representaban una articulación cósmica, la cual evocaba la oposición dual y complementaria de las fuerzas y esencias que constituían el equilibrio del universo mesoamericano.
Según las cronistas, la cosmovisión indígena señalaba la importancia de las cuevas como el enlace entre lo terrestre y el Inframundo o el Mictlán, donde moraba el señor de los animales. En cierto sentido estos lugares eran un importante lugar de culto de los grupos cazadores. A su vez, en el Mictlán reinaba Mictlantecuhtli, uno de los más importantes dioses prehispánicos.
EL DIOS.



Según los historiadores, Mictlantecuhtli es una de las divinidades más importantes de la cultura mesoamericana. Tal deidad destaca en diversas culturas prehispánicas, como la maya o la azteca, figura de igual manera en esculturas y códices del México antiguo, y su imagen esquelética o semidescarnada se encuentra presente desde el arte preclásico de Tlatilco e Izapa.
Las imágenes del dios del Inframundo aparecen en la mayoría de las culturas indígenas, con excepción de Teotihuacan -donde sus representaciones son escasas-, sin embargo, durante el Clásico esta deidad y sus símbolos adquieren formas ortodoxas y se reproducen profusamente.
Por ejemplo, en la escultura maya sus expresiones son plasmadas en calaveras, huesos cruzados, mandíbulas, el «signo de división» y los «ojos de la noche». Tiempo después, la imagen completa de Mictlantecuhtli se convertiría, junto con las de otros dioses, en una de las más recurrentes en los códices posclásicos Madrid, París o Dresde.
Para muchos, Mictlantecuhtli resulta imponente, pues sus representaciones siguen el concepto estético del terror -manifestado en otras deidades-, el cual vislumbra una relación de temor y respeto del creyente ante la trascendencia del culto a los dioses.
LA INVENCIÓN DEL MITO.


Se dice que Mictlantecuhtli, también conocido como Ixpúztec [«Rostro quebrado»], Nextepehua [«Esparcidor de cenizas»] y Tzontémoc [«El que baja de cabeza»], no era la única deidad de la muerte adorada por los mexicas. En ese nivel mortuorio, pero de menor importancia, los mexicas adoraban a divinidades como Mictecacíhuatl, Acolnahuácatl, Acolmiztli, Chalmécatl, Yoaltecuhtli, Chalmecacíhuatl y Yoalcíhuatl.
El calendario es un buen ejemplo de la influencia de Mictlantecuhtli en la vida cotidiana de los antiguos nahuas. En el ciclo de 365 días se hace presente en la fiesta doble integrada por las veintenas de Miccailhuitontli y Huey Miccaílhuitl.
Por otro lado, en el ciclo de 260 días, Mictlantecuhtli aparece a la vez como sexto Señor del Día, quinto Señor de la Noche, patrón del día Itzcuintli, de la trecena que inicia el 1 Técpatl y su imagen es el signo del día Miquiztli. Mientras que en la lámina 56 del CÓDICE BORGIA, Mictlantecuhtli y Quetzalcóatl son representados como principios opuestos y complementarios, como la muerte y la exhalación de vida que forman el ciclo básico del universo.
El dios del Inframundo aparece en dos textos básicos de la cultura prehispánica como la LEYENDA DE LOS SOLES y el POPOL VUH, donde los dioses de la muerte se enfrentan y son burlados -temporalmente- por Quetzalcóatl, en el primer caso, y por los gemelos divinos, en el segundo.
A diferencia de otros dioses del Inframundo en otras culturas del mundo, Mictlantecuhtli ejercía ciertas funciones que resultan paradójicas como las de otorgar y fomentar la vida. Algunos investigadores analizaron el papel protagónico de Mictlantecuhtli en escenas referentes a la penetración, el embarazo, el corte del cordón umbilical y la lactancia.
Este tipo de cuestiones se encuentran en los códices Borgia, VATICANUS B y FEJÉRVÁRY-MAYER. No obstante, este extraño protagonismo tiene su explicación en el poder regenerativo de los huesos-semillas, evidente no sólo en el célebre viaje de Quetzalcóatl al Mictlan, sino también en el CÓDICE VINDOBONENSIS, donde las deidades que generan la descendencia -las diosas del pulque y la milpa- poseen rasgos esqueléticos.
LOS DOMINIOS DEL MICTLÁN.


Con todo y sus facultades generativas, en los rasgos de Mictlantecuhtli predomina un carácter mortuorio. Basta recordar imágenes como las de la Casa de las Águilas, semidescarnadas, con garras amenazadoras y, en muchos casos, relacionadas con animales como la araña, el ciempiés, el alacrán, el búho y el murciélago.
Pues ante todo, el Dios de la Muerte es un devorador insaciable de carne y sangre humanas. En ciertas pictografías aparece como un activo sacrificador armado con un hacha o de un cuchillo de pedernal y presto a extraer el corazón de sus víctimas. Además, en códices como el Borgia o en las máscaras-cráneo descubiertas en el Templo Mayor, su nariz y lengua simulan unos filosos cuchillos.
En vasos policromos y códices mayas, la deidad participa en ejecuciones y siniestras escenas de autodecapitación, muerte violenta y sacrificio. Por tal motivo, no es extraño que el Señor del Mundo de los Muertos inspirara tanto terror en los creyentes. Quizá por este motivo, en la lámina 22 del Códice Dresde, tiene dos veces el signo de cráneo.
Mictlantecuhtli se consideraba el amo y señor del Mictlán, que según los nahuas del siglo XVI era un lugar desértico, espacioso y sumamente oscuro, un «sitio sin orificios para la salida del humo». Se cuenta que ante tal evidencia, estudiosos como Fray Alonso de Molina registraron en su Vocabulario como un sinónimo de cosa oscura y tenebrosa, la frase yuhquim micqui itzinco
que significa literalmente «como en el culo del muerto».
Pero no sólo los nahuas construyeron una concepción de tal escenario, los mayas, por ejemplo, utilizaron como uno de los nombres del Inframundo el término Xibalbá. En quiché esta palabra significa «lugar de miedo» y en yucateco xibil significa «temblar de miedo, espantarse o erizarse los cabellos».
El Mictlán también es definido como un temible lugar de tormentos, pestilente, en el que se bebe pus y se comen abrojos [plantas de tallos largos y espinosos]. Cronistas como TORQUEMADA, narran que los tlaxcaltecas suponían que en el Inframundo las almas de la gente común se convertían en comadrejas, escarabajos hediondos y en otros animalejos.
Esta última leyenda coincide con otra de los quichés, los cuales relataban las andanzas del valeroso Ixbalanqué, quien al vencer al poderoso Señor de los Muertos le dio un puntapié y dijo: «Vuélvete, y sea para ti todo lo podrido y desechado y hidiondo». En la actualidad, los otomíes de la Huasteca tapan las cuevas con costales, pues de allí emanan aires cargados de enfermedad, muerte y olor a podredumbre.
Tales situaciones otorgan un carácter místico, pero al mismo tiempo siniestro a la deidad, la cual resulta una de las más interesantes en la cosmovisión del mundo mesoamericano.
CURIOSIDADES
Ciertos historiadores y cronistas comentan que las mayores expresiones de Mictlantecuhtli se encuentran en las culturas azteca, zapoteca y mixteca. En éstas, él y su esposa Mictecacíhuatl, rigen el mundo subterráneo o reino de Mictlán. De igual forma se sabe que Mictlantecuhtli ejercía su soberanía sobre los «nueve ríos subterráneos» y sobre las almas de los muertos. A menudo se le representa como el esqueleto de un humano con una calavera con muchos dientes, pero también se creía que el dios era Mictlantecuhtli en su forma masculina, y Tlantecuhtli cuando era mujer. Para muchos la interpretación de temible imagen se asocia a la palabra xib[i], escrita en el CÓDICE DRESDE, y la cual está relacionada con el vocablo yucateco xibil.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Deslealtades culturales: El caso Bisama


Quienes estamos en la política de verdad, quienes sabemos que toda futura elección se empieza a ganar hoy, nos percatamos de lo que dicen en realidad las noticias. Cada mañana, junto al desayuno en la oficina, en permanente contacto con otras dependencias públicas, borrando los whatsapp minuto a minuto, distinguimos aquellos elementos que preparan el clima de una próxima Adimark, que configuran la psique del votante del mañana. Sabemos que las páginas políticas son un campo minado de mensajes cifrados entre adversarios. Pero no nos basta con eso. Formados desde las bases, no tenemos la ingenuidad de un Navia, la miopía de un Peña, el ego de un Mayol.


Por lo mismo, también conocemos la importancia de la sección de Cultura. Allí están nuestros artistas, a quienes por décadas hemos financiado a cambio de crear patrimonio y de un moderado esfuerzo en época de elecciones: posar junto al candidato en una fingida reunión programática, hacer la comparsa en un puerta a puerta de fin de semana, colaborar con su carisma en la tan decisiva franja. A diferencia de la derecha, los dejamos crear en libertad, porque sabemos de su importancia en la construcción de la identidad nacional. Solo les pedimos conciencia cívica y un poco de coherencia, especialmente en momentos como este, en que las encuestas nos han dado la espalda.


Por eso es que he leído con estupor la entrevista al señor Álvaro Bisama en el último número de este semanario. Su biografía es igual a la de tantos artistas ejemplares: hijo de la educación pública, con publicaciones financiadas por gobiernos regionales, premios municipales y, a no negarlo, una labor académica impecable, de la que esperemos salgan estudiantes comprometidos con el ideal progresista. Y por eso es que, viniendo de él, más duele la crítica artera, calificando de “máquina de lobbies para financiar campañas” a quienes día a día le damos un rostro humano al Estado. Parafraseando a Patricia Politzer, una periodista con mayúsculas que supo publicar un libro de conversaciones con Lagos cuando acechaba Lavín, algo tuvimos que haber hecho muy mal para criar este cuervo. No lo cuestiono por dedicarse a ver tele e imaginar ovnis, porque fueron los propios avances en veinte años de Concertación los que le permitieron una vida dedicada a lo que ama. Lo inaceptable es que, mientras nuestra presidenta pierde apoyo y las reformas naufragan en el Congreso, se dé el lujo de ocupar su tribuna pública para denostar nuestra “burocracia funcionaria”. Burocracia funcionaria, señor Bisama, es lo invisible a los ojos pero esencial para que las ideas se transformen en proyectos, y estos, a su vez, en logros.


Por otra parte, qué fácil es recibir el puntual cheque del Fondart, pero qué difícil es imaginar la compleja trama administrativa que hace eso posible. Vistos buenos, timbres oficiales, firmas delegadas, decretos exentos, órdenes de servicio, resoluciones publicadas en el Diario Oficial, memos, formularios, la Contraloría respirándote en la nuca, la oposición afilando los cuchillos. Todo esto y más para que jóvenes como él puedan despertarse al mediodía esperando el arribo de sus musas. Ellos, los beneficiados, reclaman de nosotros “espesor ideológico”. ¡Qué fácil! ¿Quieres que lea a Zizek en la hora de colación? Para satisfacer tu prurito intelectual, ¿quieres que me pida un día administrativo para conseguirme los últimos informes de la CEPAL? Nosotros nos postergamos por ustedes. Dejamos de estudiar por mantener el aparato estatal a salvo de los fachos. Regalamos nuestros fines de semana a la actividad partidaria y a prever contingencias en terreno, en cada metro cuadrado de cada ciudad. Pero nada de eso es suficiente para Bisama. Para él, eso es “acomodarse en el poder hasta el límite de lo indecente”.


Qué fácil es dedicarse a la cultura. Qué difícil es ser un verdadero actor cultural. Hoy por hoy, nuestro país no necesita más gatos relamiéndose los bigotes. Lo que falta son Patricios Achurra, Robertos Poblete, Benjamines Vicuña, tipos que no nos van a torpedear cuando más frágiles estamos. Artistas que no nos piden narrativa ni relato, sino que son el relato en sí. Miembros de la gran familia progresista que no muerden la mano que les da de comer y saben callar una frase ocurrente porque conocen el valor de la lealtad. Rostros en los que nuestro elector se ve reflejado cuando, con un lápiz grafito y justificado optimismo, nos renueva la confianza en otra fiesta de la democracia.

sábado, 7 de febrero de 2015

Lucifer y otros reyes del averno

No se necesita ser un fiel seguidor de los Rolling Stones para haber escuchado alguna vez en la vida la canción “Sympathy for the Devil”. Quizá nunca hayas analizado la letra y, de ser este tu caso, te prestaremos un poco de ayuda.
 satanas

Las primeras estrofas ya van presentando al tipo: “Estuve allí cuando Jesucristo tuvo su momento de duda y dolor, me aseguré por el infierno de que Pilatos se lavara las manos y sellara su destino
”… “grité alto ‘¿Quién mató a los Kennedys?’, cuando, después de todo, fuimos tu y yo”… “De la misma forma que cada policía es un criminal y todos los pecadores son santos, y cara o cruz es lo mismo, llámame simplemente…”
Al inicio de la letra, en el “por favor, permite que me presente: soy un hombre de riquezas y buen gusto; he rondado desde hace muchos, muchos años, robé el alma de muchos hombres” ya deja en claro que Mick Jagger está entonando una canción sobre él, la maldad, el demonio, el diablo, el ángel del mal: Lucifer.

¿Quién es Lucifer?
La palabra Lucifer tiene un significado muy diferente al que podríamos imaginar, quiere decir “Portador de Luz” y se empleó como un término genérico para hacer referencia a Venus. A lo largo de la historia, Lucifer fue el nombre empleado para, como lo señala la canción de arriba, hablar sobre “el mal”. En Isaías 14:12 pueden encontrarse las palabras “¿Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, que nacías por la mañana?”. Este pasaje nos da a entender que, de hecho, Lucifer es el “ángel caído”, como también se le conoce.
lucifer Portador de Luz
Y hay más, en el mismo libro, un poco antes, en 14:4, al comienzo del pasaje: “pronunciarás esta burla contra el rey de Babilonia
”, siendo que al final del pasaje, en 14:22 concluye: “me levantaré contra ellos – dice SEÑOR de los ejércitos– y extirparé de Babilonia nombre y sobrevivientes, al hijo y al nieto -declara el SEÑOR”.
Es decir: en el Antiguo Testamento, Lucifer hace referencia a un determinado rey de Babilonia que, dentro del cristianismo, se considera una metáfora para el Príncipe del Mal. En el cristianismo, Lucifer no es el nombre del demonio; en realidad, el uso de “Portador de Luz” tiene que ver con Venus, que desaparece durante el día.
El asunto es que la biblia resulta un gran libro de metáforas que son interpretadas al pie de la letra, y el demonio, propiamente dicho, no es llamado Lucifer en ninguna parte del libro – al contrario: en II Pedro 1:19, la palabra Lucifer es empleada para hacer referencia a Jesús, ¿Lo sabias?

Diversos nombre para el mal.
El problema es que la humanidad le ha dado nombre a las cosas desde que el mundo (para nosotros) es mundo. Cuando el tema tiene que ver con el imaginario maligno que sería capaz de explicar algunas fatalidades, la diversidad de nomenclaturas es considerablemente amplia, principalmente si tomamos en cuenta los periodos históricos y la diversidad de creencias religiosas.
DYBBUK.


Se trata de la figura del mal para la cultura judía. Es un espíritu de un pecador que, cada cierto tiempo, decide invadir el cuerpo de algunas personas. La victima puede demorar en darse cuenta de que tiene al Dybbuk como huésped en su cuerpo pero, apenas se manifieste este espíritu demoniaco, el hospedero vivirá algunos días de profundo sufrimiento.
Los judíos creen que este espíritu maligno solamente invade cuerpo de personas pecadoras, lo que sustenta al argumento de que es necesario “andar por el buen camino” para evitar ser poseído por el demonio.

RAKSHASA.
Ya sea en el budismo o en el hinduismo, hay personas que sienten temor por Rakshasa, demonios rabiosos capaces de cambiar su forma, crear ilusiones y hacer una especie de “magia maligna”. Este demonio tiene garras toxicas, que usa para capturar a los desgraciados que después devora.
Los Rakshasas pueden aparecerse en diversos formatos: feos, bellos, de “carne y hueso” o sólo en espíritu, además existen con forma de animal. El rey Ravana era el peor de los Rakshasas, conocido por tener por lo menos diez rostros, doce brazos y mucha agilidad.

DJINNI.
Los textos de la cultura islámica refieren al Djinni como un grupo de demonios de una raza diferente a la humana. Son seres que viven en una realidad paralela a la nuestra. Estas creaturas están formadas por fuego y son las únicas, además de los humanos, que reciben de Alá el libre albedrío. Así, son capaces de actuar con benevolencia, neutralidad o maldad.


Para el islamismo, el demonio del mal era originalmente un Djinni llamado Iblis, que se negó a inclinarse ante Adán y terminó siendo expulsado del paraíso. Entre otros Djinnis famosos se encuentran los Ifrits, que son creaturas malignas inmunes a las armas humanas.

ABADDON.
En los escritos del judaísmo ortodoxo emplean la palabra como un sinónimo de “destrucción”, pero algunos escritos modernos ya hacen una asociación de esta palabra con un ser maligno, temido por tener mucho poder. Algunas versiones del demonio lo colocan como una nueva versión del ángel Muriel, que reunió el polvo para la creación de Adán.
Sin embargo, todo indica que su misión como ángel tuvo un fin, al final de algunas descripciones lo colocan como una figura maligna en un trono de gusanos, comandando un ejército de langostas en forma de caballo con rostros humanos y colas de escorpión.

HADES.
Para la mitología griega, Hades era el dios oscuro, de las profundidades, cuya influencia imperaba en el reino de los muertos, un lugar de luto y eterna tristeza. El nombre de Hades raramente se pronunciaba en voz alta, pues las personas tenían mucho miedo que pudiera aparecer.
El mundo de Hades estaba dividido en varias partes, siendo que la primera era Erebus, una especie de “purgatorio” para las almas que aún no habían sido juzgadas, y también estaba “Tártaro”, una prisión de titanes. Hades era quien tenía la responsabilidad por juzgar a todas las almas y decidía el destino eterno de cada una de ellas.
El dios sombrío de la mitología griega tenía a un perro como guardián, Cerbero, un perro de tres cabezas y una cola de dragón. Hades también tenía un casco que lo protegía de las miradas ajenas.

PISHACHA.
Pese a que su nombre parezca un poco gracioso, es un demonio muy temido en las religiones orientales. Generalmente se manifiesta por el espíritu de una persona que ha cometido adulterio, violación o crímenes parecidos. Los Pishachas pueden cambiar de forma y hacerse invisibles, además, como es obvio, son capaces de poseer humanos y comer sus almas.


Los escritos que describen este demonio parecen estar de acuerdo en proporcionar un aspecto realmente oscuro a las características de esta bestia: es un humanoide con un tono de piel tan oscuro como la obsidiana, ojos rojos y venas saltadas cubriendo todo su cuerpo.

El pacto de Urbain Granadier
Entre los pactos más famosos hechos con el demonio, está el del sacerdote Urbain Granadier, un francés de creencias católicas que resolvió negociar su propia alma con el Señor del Mal. Cuando la traición se descubrió, el padre Urbain fue quemado en la hoguera – bendita justicia divina.


Pasándose por el arco del triunfo todos los preceptos de la Iglesia Católica, Urbain no era muy adepto al celibato e, incluso, era famoso por ser un “casanova”. En 1632 un grupo de monjas acusó al padre de haberlas embrujado, facilitando el acceso a algunos seres malignos, mismos que abusaron de las damas.


En su juicio, Urbain fue objeto de tortura hasta que confesó que había hecho un pacto con varios demonios. El pacto en sí, que puedes ver en la imagen superior, fue escrito en latín hacia atrás, e incluso tiene la firma del propio Satanás. En seguida, te presentamos la traducción de este pacto:
“Nosotros, el influyente Lucifer, el joven Satanás, Belcebú, Leviatán, Elimi, y Astaroth, además de otros, aceptamos hoy el pacto de Urbain Grandier, que es nuestro. A él prometemos el amor de las mujeres, las flores de las vírgenes, el respeto de los monarcas, honores, lujuria y poder.
Se prostituirá durante tres días, y podrá disfrutar de la fiesta. Una vez al año deberá ofrecernos un sello de sangre, y todas las cosas santas de la iglesia deberá pisotear y nos hará muchas preguntas. Con este pacto vivirá feliz por veinte años en la tierra de los hombres, y más tarde se unirá a nosotros para pecar contra Dios”.
Firmado en el infierno, en el consejo de los demonios.
Lucifer Belcebú Satanás
Astaroth Leviatán Elimi
Firmado por el Diablo, el maestro, y los demonios, príncipes del Señor.”